¿Síndrome posvacacional en personas mayores?

Tras las vacaciones, poco a poco, todo vuelve a  la rutina y con ella el llamado “síndrome posvacacional”.  Problemas a la hora de conciliar el sueño, pérdida de apetito, apatía, tristeza, dolores musculares… son algunos de sus síntomas que aparecen sobre todo en niños y niñas o adultos en edad activa pero, ¿pueden afectar también a las personas mayores?

 

 

En Basauri, el curso pasado finalizamos con una flashmob en la calle.

En Basauri, finalizamos el curso pasado con una “flashmob” en la calle.

Tal y como se comenta en este artículo de “65 y más”, la respuesta es sí: la vuelta a la rutina afecta también a las personas mayores. El verano invita a salir  a la calle, aprovechar el buen tiempo para pasear, encontrarte con amistades… Un cambio de aires y de hábitos con beneficios tanto físicos como emocionales evidentes. Supone también, a nivel general, más tiempo para ver o estar con la familia a diferencia del resto del año donde la soledad es más frecuente.

Por eso, la vuelta a la rutina puede hacer que afloren esos sentimientos de melancolía y de soledad. Si dejamos a un lado las situaciones críticas, en la mayoría de los casos, este sentimiento afloja en semanas con la adaptación progresiva a la vida diaria. En este sentido, ayuda enormemente retomar o iniciar nuevas actividades como los talleres de actividades para personas mayores de SOINHEZI con propuestas tanto en el plano físico como cognitivo y creativo.

 

Importancia de mantenerse activo

Así pues, es un buen momento para animarse a participar en alguna de las diversas y variadas actividades que los municipios ponen a disposición de sus vecinos o vecinas que se extienden a lo largo del curso. A los beneficios derivados de desarrollar una actividad se suman otros impactos positivos, igualmente importantes, para un envejecimiento activo y prevenir la dependencia como es la socialización –sentir que se sigue siendo parte de la comunidad–, mantener vínculos con amistades, tener una rutina que contribuya a organizar su semana y, especialmente, disponer de un tiempo para ellas y ellos, tiempo para disfrutar de una actividad concebida pensando en su bienestar y calidad de vida.