Más del 40% de las personas mayores de 60 años se queja de pérdida de memoria

Como en años anteriores, hemos iniciado 2020 con una nueva edición de los talleres “Yo estimulo la memoria”, una actividad con un enfoque preventivo dirigida a personas mayores en diversos centros sociales del Ayuntamiento de Basauri (San Miguel, Basozelai, Pozokoetxe y Arizgoiti, Kalero, Casa Torre y San Fausto). Todos los grupos están completos: 7 en total integrados por 20 participantes cada uno de ellos con una creciente incorporación de los hombres. Y otro dato que pone de manifiesto el gran interés que esta iniciativa despierta: el 65% de las personas que asisten a nuestro taller, repiten.

 

"Lo que no se practica, se pierde".

“Lo que no se practica, se pierde”.

Memoria y prevención

 

Existen abundantes estudios que respaldan este tipo de programas. Asistir a un taller de memoria no significa tener deteriorada esta capacidad esencial sino que se trata de una actividad con un enfoque preventivo destinada a todas las personas interesadas en su cuidado.

Este tipo de talleres buscan reducir los cambios cognitivos asociados a la edad además de proporcionar pautas que ayuden a mejorar la capacidad memorística. A través de la estimulación se logra entrenar distintas funciones del cerebro: atención, memoria, concentración, percepción, retención de información, así como la codificación y almacenamiento de la misma.

Desde hace años, SOINHEZI participa en foros en los profesionales del sector consensuan actuaciones y resultados en torno a esta temática y trabaja en colaboración con los responsables de política social de distintos ayuntamientos en la línea de fomentar la prevención y la detección precoz de personas en riesgo así como potenciar el envejecimiento activo.

 

¿De qué hablamos cuando hablamos de memoria?

 

Nos referimos a la función de nuestro cerebro que nos permite codificar y almacenar todo tipo de información que adquirimos a lo largo de la vida a través de la experiencia y aprendizaje. Es la que permite a las personas tener una visión continua y coherente de sus vidas desde el pasado hasta el presente.

A medida que envejecemos se producen cambios en nuestro cerebro que a veces inciden directamente en la memoria. Más del 40% de las personas mayores de 60 años se queja de pérdida de memoria.

Muchos fallos que se producen a medida que cumplimos años pueden resultar frustrantes pero no tienen por qué ser un motivo de preocupación. Es decir, hay que diferenciar entre fallos causados por el envejecimiento normal y los patológicos asociados a los cuadros de demencia.

Hoy en día, la relación del envejecimiento con la pérdida de memoria ha sido ampliamente estudiada y las investigaciones han puesto de manifiesto que el cerebro, como cualquier otro músculo, se puede entrenar. Como decía la neurocientífica Rita Levi-Montalcini (que falleció a los 103 años en plenas facultades mentales) “La plasticidad cerebral, o neuroplasticidad, se mantiene constante a lo largo de toda la vida; pero siempre que el cerebro se ejercite”.