La pobreza afecta al 18,8% de las personas mayores de 65 años

El mes de mayo comienza con las reivindicaciones en torno a los derechos de trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, no es habitual que  escuchar entre ellas las demandas de la población mayor, singularmente en lo concerniente a la seguridad económica, la protección social y derecho al trabajo. La Fundación HelpAge International España en su colección Construyendo una sociedad y amigable con las personas mayores desde los derechos (cuaderno 4), recoge que en 2020 la pobreza afectaba al 18,8% de las personas mayores de 65 años, una cifra que ha aumentado en 7,4 puntos en tan solo siete años.

 

Cuaderno nº 4 de la colección Construyendo una sociedad y amigable con las personas mayores desde los derechos de la Fundación HelpAge International España.

Cuaderno nº 4 de la colección de HelpAge España.

 

Relacionado con ello, en 2019, el 32,8% de las pensiones por jubilación, el 40,3% de las de incapacidad permanente y el 53,8% de las de viudedad, estaban por debajo del umbral de la pobreza.

Esta publicación de HelpAge pone cifras a una realidad bien conocida, que las mujeres sufren un doble discriminación: primero, por ser mujeres y, además, por ser mayores. Así, ellas tienen mayores probabilidades que los hombres de experimentar la pobreza. La pensión media de los hombres es un 30% superior a la de las mujeres: en septiembre de 2021, la pensión media de las mujeres era de 843 euros, mientras que la de los hombres era de 1.257 euros.

También merece la pena destacar otros datos, en este caso en relación a la discapacidad que afecta en mayor medida a las personas mayores. Según el estudio, en el Estado hay alrededor de 2,5 millones de personas con discapacidad mayores de 65 años lo que supone el 60% de todas las personas con discapacidad (datos de 2008).

 

La “revolución de la longevidad”

 

Estamos en la llamada “revolución de la longevidad” en la que el número de personas mayores ha aumentado de forma considerable en las últimas décadas y lo seguirá haciendo en las próximas. Se hace imprescindible abordar los riesgos relacionados con este hecho desde el respeto a la dignidad, los derechos humanos y el buen trato, entendiendo como tal el respeto a la dignidad y derechos de las personas y en el establecimiento de relaciones basadas en la consideración, la empatía, el reconocimiento mutuo y la igualdad.

En SOINHEZI trabajamos con y para las personas mayores y nos manifestamos en contra del edadismo, es decir, la discriminación, el trato diferenciado y perjudicial a una persona por razón de edad. Porque, al igual que el lema de HelpAge al que no podemos sino sumarnos: “Las personas mayores cuentan”

Todas la personas queremos vivir más y mejor y en ese “mejor” debe incluye también unas condiciones de vida suficientes y dignas.