Colonias urbanas 2011 en la ludoteca de Abusu

Una vez más, como cada verano, y a través de distintas actividades hemos querido trabajar con los niños y niñas de Abusu valores como la solidaridad, el trabajo en equipo, la creatividad, la conciencia de su propia responsabilidad, expresar las emociones, el respeto al medio que nos rodea y al resto de personas en condición de igualdad. En el taller de bisutería hemos aprendido a hacer animalitos de muy diversas formas utilizando abalorios, un arte con el que han disfrutado muchísimo; hemos rememorado juegos tradicionales ya olvidados, nos divertimos con juegos de agua aprovechando el buen tiempo y organizamos un trueque de juegos en el que cada niñ@ vino a la ludoteca con un juguete que le gustaba especialmente, para compartirlo. Además, pasamos una mañana en Montefuerte jugando al aire libre y hasta nos desplazamos al bosque de Sopuerta donde l@s niñ@s de distintas edades dejaron de lado el miedo y lo pasaron en grande jugando a ser Tarzan por un día, lanzándose con tirolinas de entre los árboles y pasando en las alturas por distintos recorridos.

 

Pero este verano uno de nuestros objetivos principales era trabajar la interculturalidad, queríamos viajar lejos con nuestros pequeñ@s (y no tan pequeñ@s), y conocer las formas de vida y culturas de otros continentes. Y, ¿qué mejor forma que hacerlo con ayuda de juegos a los que nin@s de aquellos países juegan? Sin duda, las monitoras podemos estar orgullosas porque hemos conseguido despertar la curiosidad hacia otros mundos bien distintos, donde una gran mayoría se divierten sin juguetes, valiéndose de su imaginación para inventar preciosos juegos cooperativos y utilizando materiales que tienen a mano para hacer veraderas maravillas. Hemos viajado, pues, por los cinco continentes, sin mochila, pero cargad@s de ilusiones, ganas y alegría, y lo cierto es que el mundo se divierte: en África estuvimos en Marruecos jugando a Agiye pero también conocimos Mozambique y su típico Pondas. En América visitamos el Salvador y jugamos a pasar el aro en círculos y agarrados de la mano, dándonos cuenta de que no es tan fácil controlar el movimiento de nuestro cuerpo. Pero no solo eso, también aprendimos a decir algunos colores en el idioma quechua, originario de la civilización Inca, pero que, según les explicamos, aún pervive y se habla en muchos lugares de América. También tuvimos tiempo para conocer Asia, y el famoso juego chino Tres en raya, que decidimos hacer animado, tal y como se juega allí. A partir de este momento acordamos dar las gracias en chino, y así “konichigua” se ha convertido en nuestro saludo oficial. Pero no nos olvidamos de Europa, y como ya hemos jugando bastante a “lokots bilketa”, juego vasco, pensamos en mejorar nuestra habilidad con el juego finlandes steak. Ozeania se nos ha quedado muy lejos, aunque tuvimos nuestro primer contacto vistiéndonos de aborígenes australianos y sin duda volveremos a caracterizarnos para viajar tanto a Australia como a Nueva Zelanda o Papua.

Con tanta novedad, las tres semanas se nos han pasado volando, y ahora sí, somos las monitoras las que hemos tenido que hacer la mochila para dar fin a este viaje, tristes pero contentas de volver a juntarnos pronto. Tanta carcajada, abrazos y mimos merecían también una buena despedida, y para ello, ya se sabe que no hay mejor manera que con una merendola, pero sin olvidarnos de que nuestra tortilla de patata esta vez iría acompañada de una receta mexicana, unos nachos al guacamole, porque para gustos los colores.

Las monitoras de Abusu.